¿FONDOS DE AFP PARA LAS GRANDES EMPRESAS?
¿FONDOS DE AFP PARA LAS GRANDES
EMPRESAS?
En los últimos meses, se ha puesto sobre la
mesa la idea de poder entregar el 10% de los fondos de pensión a las personas,
como una alternativa que permita paliar la carencia de recursos frente al escenario
de la pandemia. Ésta es una alternativa distinta a la posibilidad de retirar
parte de los mismos, una vez que se entre en estado de Jubilado/a.
Distintos actores han opinado respecto esta
materia; sin embargo, el comentario que no deja de llamar la atención es el del
Senador Andrés Allamand, cuando establece que “No le podemos regalar dinero a
quiénes no lo necesitan”.
En primer lugar, no se trataría de “estar
regalando dinero” pues, se trata de recursos que han ido generando los distintos
trabajadores en base a su esfuerzo y, por tanto, ya han asumido un costo
significativo para reunir dichos fondos, que están depositados en una “Cuenta
Individual” y, por tanto, les pertenecen.
En segundo término, ¿quién le ha dicho que “no
lo necesitan”? Esto no es más que dar cuenta de la eterna miopía de la clase
política, que desconoce absolutamente la realidad de la población y sus
carencias.
Desafortunadamente, como ya llevamos tres
décadas en que los gobiernos, senadores y diputados, se sientan a trabajar
sobre la base de aspectos específicos, no son capaces de ver qué ocurre en
nuestro país, ni mucho menos pensar en soluciones globales y de largo aliento.
La guinda de la torta, es proponer que se
financie a las grandes empresas con los fondos de las AFP… ¿Por qué ellas
podrían acceder a los recursos generados individualmente? No me parece.
Se sigue apostando a que “si salvamos a las
empresas, salvamos el empleo”, lo que ha quedado demostrado, a todas luces, NO
es cierto. El bendito “Proyecto de protección al empleo”, se tradujo en una
medida de salvaguardia y protección a las empresas y no a los trabajadores,
muchos de ellos que han visto congelados sus puestos de trabajo y otros que han
visto desaparecer sus puestos, con lo que sus corrientes de ingreso se han
transformado en nulas.
Traspasar recursos a las empresas, sin que ello
asegure las fuentes de trabajo, es un salvavidas sólo para las empresas.
Pareciera ser que las autoridades y nuestra
clase política, desconocen que si las personas no tienen recursos, no podrán
comprar, ergo las empresas no podrán vender. ¿Cuál es entonces el motor que
hace que las empresas puedan sobrevivir? Que las personas, las familias,
cuenten con recursos para poder comprar. De pronto, es como si hubiesen
olvidado algo tan simple como el flujo circular de la renta. Este “monito” que
nos enseñan en los cursos de economía, da cuenta de que todo funciona desde la
raíz: quien provee los recursos para que la economía funcione; esto es, las
familias. Luego, si se pone el foco en entregar recursos no al que los provee,
sino a quien se nutre de ellos, ciertamente no se ha entendido nada (lo que no
nos resulta nuevo pues, ha quedado demostrado que entienden nada y cada día
menos).
Esto de “financiar a las grandes empresas”, no
es otra cosa que una trampa más en el juego financiero. La inyección de
recursos, impacta en las organizaciones y sus “precios de mercado”, con lo que
se impacta a la especulación financiera.
¿Cuál será el cobro que se hará a las grandes empresas
por el préstamo? ¿Cuál será el plazo para devolverlo? ¿Pretenderán sustituir
intereses por mayor precio de acciones?
Mientras tanto, otros, “muy sueltos de cuerpo”,
proponen ¡¡¡“prestar” el 10% de los fondos a SUS dueños!!!
Seamos serios. Si las AFP hicieran el trabajo
para el cual fueron creadas, estarían en condiciones de administrar una cantidad
no despreciable de dinero para multiplicarla en el tiempo y recuperar ese 10%,
incluso con gananciales. Sin embargo, como se manejan como una empresa que
busca aumentar el valor para sus dueños y no para quiénes ahorran parte de sus
ingresos en ellas, sus resultados para los dueños de los ahorros son
paupérrimos, versus los resultados para sus dueños.
Lo anterior expone lo que se viene demandando
hace larga data: Una Reforma integral al Sistema de Fondos de Pensiones. Mi
opinión es que deben desaparecer las AFP o dejar de ser de propiedad de
privados, para pasar a ser agentes públicos pues, ya ha quedado más que
demostrado que, con la actual estructura, no está puesto el foco en multiplicar
los fondos para las futuras pensiones, sino que en seguir abultando los
bolsillos de los dueños de las AFP. Al mismo tiempo, se deben reformular los
mecanismos de inversión de dichos recursos, reestructurando las políticas de
riesgo e instrumentos en los que sí es posible invertir, al tiempo que se debe
establecer la posibilidad de retiro de parte de los fondos al momento de la
jubilación, con lo que se promueve la inversión y la posibilidad de responder a
deudas subyacentes. Naturalmente, la mirada debe estar fijada en la
multiplicación, multiplicación y multiplicación de los fondos, para asegurar
pensiones futuras dignas y no las de hambre que entregan hoy.
En definitiva, ¿hay espacio para que se retire el 10% de los fondos, para hacer frente a la pandemia? La respuesta es Sí. Y, una vez establecida dicha posibilidad, las AFP DEBEN dejar de ser de propiedad privada y reformularse.
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